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Sabías que la diferencia entre gatos y perros se reduce a su comportamiento, rasgos físicos y metabolismo.

¿Qué hace diferentes a los gatos de los perros? ¿Por qué un gato es más independiente que un perro? Éstas son algunas de las preguntas más comunes.

La primera gran diferencia es el comportamiento. Los gatos en la naturaleza son cazadores solitarios que están mucho más conectados con su entorno. Esto hace que sean muy autosuficientes. Mientras los gatos son felices en solitario dentro de su propio entorno, los perros son animales de manada que son felices en muchos entornos diferentes, siempre y cuando su manada este con ellos. Esta mentalidad de manada nos permite entrenar perros para hacer trucos. Ellos anhelan la atención que reciben por su desempeño.

El comportamiento de manada se refiere también a cómo un perro está diseñado físicamente. En la naturaleza, ellos fueron creados para correr por su presa. Esto se traduce en que los perros fueron hechos como corredores de larga distancia. A diferencia, los gatos están diseñados para acechar a sus presas. Sus instintos les llevan a acercarse sigilosamente y luego atacar. Ellos son más velocistas que corredores de larga distancia.

Durante el día, tu perro está activo y juguetón. Aunque puede que de vez en cuando se eche una siesta, prefiere estar a tu lado. Un gato sin embargo, duerme durante gran parte de las horas del día y su momento de actividad comenzará cuando te vayas a ir a dormir. Los gatos son más activos y juguetones por las tardes a última hora, aunque hay muchos gatos que dedican ratos durante el día a estar con su familia humana. Tener una rutina ayuda a que tu gato se acostumbre mejor a tu horario.

Otra gran diferencia son los sonidos. Tu perro ladrará, aullará o gruñirá mientras que los gatos simplemente maúllan o bufan.

Cuando están dando señales de advertencia, los gatos normalmente arquean la espalda y erizan el pelo del lomo. Los perros dan señales de advertencia enseñando los dientes y mirándote fijamente. Ambos emiten sonidos, como gruñidos o bufidos, cuando amenazan a otro animal o humano.

Hay que tener precaución a la hora de comparar los comportamientos de ambas especies, porque al igual que los  humanos, gatos y perros tienen personalidades y comportamientos individuales que pueden variar mucho. Algunos gatos son muy extrovertidos, también hay perros introvertidos. La especie y la raza influyen bastante en el comportamiento, pero el resto de su carácter se debe a su personalidad individual y a factores ambientales con los que han crecido.

Otra diferencia substancial entre los gatos y los perros se refiere a su dieta o comida. Los gatos necesitan comer más veces al día que los perros pero en menor cantidad cada vez. Los gatos son más selectivos con lo que comen, mientras, los perros, sobre todo determinadas razas, son muy glotones y engullen lo que está dentro e, incluso, fuera de su plato.

Es importante comprender cuidadosamente las necesidades nutricionales de tu mascota. Habla con tu veterinario para determinar el planteamiento nutricional perfecto para tu pequeño amigo.

.Así mismo, dentro de las características físicas de cada mascota podemos mencionar que las garras son una prueba de la diferencia entre perros y gatos. Las de un perro son más romas que las de un gato simplemente porque siempre están exteriorizadas y el suelo mientras camina las va limando. Un gato las tiene muy afiladas, garras retráctiles que usan para protegerse y para agarrarse a cosas, como una superficie que quieren escalar.

También podemos mencionar que en cuanto al uso del baño también encontramos ciertas diferencias.

En ciertas ocasiones un gato, al usar una caja de arena, no tendrá problema en hacer sus necesidades a diferencia de un perro que necesita salir y es muy quisquilloso sobre qué parte del césped usa a modo de "cuarto de baño". En cualquier caso, es posible entrenar a tu perro en casa. Los gatos aprenden a usar la caja de arena muy rápidamente, a menudo por instinto, y sólo requieren un par de recordatorios.

Por otro lado, el entrenamiento entre perros y gatos es diferente

Es un error pensar que los gatos no son entrenables. ¡Muchos sí lo son! Aunque es cierto que los gatos a menudo expresan sus opiniones al respecto. Recuerda que los perros son animales de manada que seguirán muy de cerca y sin dudar las órdenes de su líder. Los gatos no comparten esa obediencia. Los gatos son independientes. Es importante que las sesiones de entrenamiento felino sean muy cortas pero insistentes, además su memoria dura mucho más que la de un perro. A diferencia de los gatos, los perros pueden ser entrenados en grupo. Además pueden aguantar largas sesiones que les ayudan a recordar todo lo nuevo que han aprendido. Cabe recalcar que ambas especies disfrutan los premios como recompensa por su duro trabajo.

En Montvet nos preocupamos por el bienestar de tu mascota, por ello contamos con distintas pruebas de detección de enfermedades y así lograr cuidar o mejorar su salud.

A pesar de ser tan diferentes, gatos y perros son buenos compañeros. Todo lo que necesitan es amor y cuidado de su familia humana para ser felices y sanos. Ahora que sabes más acerca de ellos, ¿Tu qué prefieres para que sea tu mejor amigo, perro o gato?